Ampliar la competitividad en Leticia Amazonas, los clientes la razón de ser de nuestras empresas o instituciones.
Yo soy tu Cliente ¿Te acuerdas de mí?. Cada vez que te visito me gusta que me recuerdes y me saludes con amabilidad y cortesía. En otras palabras, quiero que me hagas sentir a gusto e importante.
Quiero decirte que a veces espero con paciencia, aunque sé que no es realmente necesario. Pero me haces esperar. Te pido de favor que no dispongas de mi tiempo. Sé que tu trabajo es muy intenso y siempre estás ocupado pero, quisiera que me tomes en cuenta en todo momento y que me pidas consentimiento si debo esperar.
No me gusta que interrumpas mi asunto cuando me atiendes para dar preferencia a otros; apelo a tu buen criterio y que sepas dar prioridades a tu trabajo, si me pones a mí en primer lugar – mejor -. “Edúcanos a nosotros tus clientes cuando debemos esperar nuestro turno con cortesía y buen tacto. Pienso que cuando te vuelvo a ver recordarás que he sido tu cliente durante mucho tiempo.
Cuando trato un asunto contigo pienso que me recordarás. No me hagas volver a repetirte infinidad de veces lo mismo. Cuando lo haces, me parece que nunca te he interesado y que no tengo esperanza de que resuelvas mis necesidades. He querido conocer tu empresa, comprar aquí y me gustaría que me trataras como alguien importante para ti y para tu empresa.
Recuérdame por favor, – no me digas mentiras -. No me digas que espere un segundo, no me digas que me llamarás más tarde, no me ordenes que te espere – pídeme consentimiento -, si haces un compromiso conmigo por favor cumple; manténme informado del avance de mis asuntos y por favor infórmame bien de los, trámites o requisitos que debo cumplir: no me hagas dar vueltas innecesariamente. No le des prioridad al teléfono cuando me atiendes, yo me tome la molestia de estar ahí la otra persona no.
Voy a tu empresa porque para mí es práctico, me gusta entrar aquí, me queda cerca, encuentro lo que necesito, son muy buenos los servicios y productos que ofreces, las instalaciones son adecuadas y funcionales, un ambiente agradable, tienes un amplio prestigio y equipo moderno, encuentro lo que necesito, tu empresa promete mucho con la gran publicidad nacional y local, etc.. Por favor no me hagas cambiar de opinión con tu pésimo trato o indiferencia.
Sé que tienes problemas como toda la gente porque también eres humano. Sé que té cansas o que estas muy ocupado, pero comprende que debes superar todo eso por ti mismo. Yo soy tolerante contigo pero hasta cierto punto. Algunos clientes se enojan más rápido que yo; pero yo también me sé enojar, por favor no llegues a ese límite. Puedo no manifestarte lo que pienso de ti, pero me quedo con un sentimiento muy profundo que posteriormente puede ser mi motivo para cambiar de empresa. Quizá no te lo diga, pero puedo despedirme de ti con una gran frustración por tu proceder.
Los empleados son objeto de muchas presiones, pero es parte de tu trabajo. Debes manejarte con profesionalismo y con madurez, ése es tú reto. ¡No puedes pasarte el tiempo en crisis!. De lo contrario no mereces ocupar el honroso puesto que tienes. Te toleraré por ahora, pero no te equivoques. A la larga yo voy a ganar. ¿Sabes porqué?. Porque existen muchas otras empresas que se pelean porque yo sea su cliente y están dispuestos a darme lo que tú no has sido capaz de darme: cortesía y atención.
Recuerda siempre que tu cliente es la razón de ser de tu negocio, no importa si es particular o público, siempre conservar y aumentar los clientes son los indicadores que hacen que su empresa entre o no en crisis.
CUIDA TUS CLIENTES PARA SIEMPRE.
Ampliar la competitividad en Leticia Amazonas, los clientes la razón de ser de nuestras empresas o instituciones.

El Cliente el activo más importante de la empresa
Yo soy tu Cliente ¿Te acuerdas de mí?. Cada vez que te visito me gusta que me recuerdes y me saludes con amabilidad y cortesía. En otras palabras, quiero que me hagas sentir a gusto e importante.
Quiero decirte que a veces espero con paciencia, aunque sé que no es realmente necesario. Pero me haces esperar. Te pido de favor que no dispongas de mi tiempo. Sé que tu trabajo es muy intenso y siempre estás ocupado pero, quisiera que me tomes en cuenta en todo momento y que me pidas consentimiento si debo esperar.
No me gusta que interrumpas mi asunto cuando me atiendes para dar preferencia a otros; apelo a tu buen criterio y que sepas dar prioridades a tu trabajo, si me pones a mí en primer lugar – mejor -. “Edúcanos a nosotros tus clientes cuando debemos esperar nuestro turno con cortesía y buen tacto. Pienso que cuando te vuelvo a ver recordarás que he sido tu cliente durante mucho tiempo.
Cuando trato un asunto contigo pienso que me recordarás. No me hagas volver a repetirte infinidad de veces lo mismo. Cuando lo haces, me parece que nunca te he interesado y que no tengo esperanza de que resuelvas mis necesidades. He querido conocer tu empresa, comprar aquí y me gustaría que me trataras como alguien importante para ti y para tu empresa.
Recuérdame por favor, – no me digas mentiras -. No me digas que espere un segundo, no me digas que me llamarás más tarde, no me ordenes que te espere – pídeme consentimiento -, si haces un compromiso conmigo por favor cumple; manténme informado del avance de mis asuntos y por favor infórmame bien de los, trámites o requisitos que debo cumplir: no me hagas dar vueltas innecesariamente. No le des prioridad al teléfono cuando me atiendes, yo me tome la molestia de estar ahí la otra persona no.
Voy a tu empresa porque para mí es práctico, me gusta entrar aquí, me queda cerca, encuentro lo que necesito, son muy buenos los servicios y productos que ofreces, las instalaciones son adecuadas y funcionales, un ambiente agradable, tienes un amplio prestigio y equipo moderno, encuentro lo que necesito, tu empresa promete mucho con la gran publicidad nacional y local, etc.. Por favor no me hagas cambiar de opinión con tu pésimo trato o indiferencia.
Sé que tienes problemas como toda la gente porque también eres humano. Sé que té cansas o que estas muy ocupado, pero comprende que debes superar todo eso por ti mismo. Yo soy tolerante contigo pero hasta cierto punto. Algunos clientes se enojan más rápido que yo; pero yo también me sé enojar, por favor no llegues a ese límite. Puedo no manifestarte lo que pienso de ti, pero me quedo con un sentimiento muy profundo que posteriormente puede ser mi motivo para cambiar de empresa. Quizá no te lo diga, pero puedo despedirme de ti con una gran frustración por tu proceder.
Los empleados son objeto de muchas presiones, pero es parte de tu trabajo. Debes manejarte con profesionalismo y con madurez, ése es tú reto. ¡No puedes pasarte el tiempo en crisis!. De lo contrario no mereces ocupar el honroso puesto que tienes. Te toleraré por ahora, pero no te equivoques. A la larga yo voy a ganar. ¿Sabes porqué?. Porque existen muchas otras empresas que se pelean porque yo sea su cliente y están dispuestos a darme lo que tú no has sido capaz de darme: cortesía y atención.
Recuerda siempre que tu cliente es la razón de ser de tu negocio, no importa si es particular o público, siempre conservar y aumentar los clientes son los indicadores que hacen que tu empresa entre o no en crisis.
CUIDA TUS CLIENTES PARA SIEMPRE.
Me parece importante que mejoremos la atención a los clientes para que los turistas vuelvan muchas veces.
Si queremos realmente llegar a ser LA MEJOR entrada turistica al amazonas , educada, pujante, acogedora, ambiental, pacífica y comprometida con el desarrollo humano y ambiental del planeta, como dice la vision de nuestro Plan de Desarrollo, este es un tema, sobre el cua cada uno de los leticianos y leticianos adoptados, debemos trabajar, ES EMINENTEMENTE UNA CUESTION DE ACTITUD que nos puede llevar de la pobreza a la riqueza.